Haciendo Barrio
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Septiembre / Octubre 2008    
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TODOS Y TODAS QUEREMOS VIVIR EN EL CENTRO
Reportaje Ana es la Coordinadora General de Madre Tierra, institución sumada a las organizaciones barriales que luchan contra la segregación territorial y promueven las nuevas centralidades.
-Desde hace algún tiempo, las organizaciones preocupadas por hacer una ciudad más justa hablan de ''nuevas centralidades''. ¿Qué significa esa frase? -Cuando hablamos de Nuevas Centralidades, hablamos sobre el lugar que da la ciudad a los sectores populares. ¿Dónde se les hace un lugar a los sectores populares en nuestras ciudades? No se les hace lugar. Se apiñan como pueden, viviendo con parientes, padres, tíos, abuelos. No se planifica dónde van a poder vivir, no se les hace un lugar, no se piensa en ellos a futuro. -¿Y cuál es, entonces, el lugar que encuentran en la ciudad?l -Son expulsadas a las periferias, a las orillas de la ciudad, a lugares que no son adecuados para la gente, como villas, arroyos, lugares bajos. La ciudad de Buenos Aires es lo que se llama una ciudad extendida, rodeada por un cordón que llamamos Gran Buenos Aires. Hay un primer cordón de conurbanación, después un segundo, que está más lejos. Y un tercero, más lejos todavía. Algo parecido sucede en otras ciudades del país: Mendoza, Rosario, Córdoba. Buenos Aires es una ciudad muy extendida. Mucha gente vive en el tercer cordón urbano, y no tienen ningún tipo de infraestructura, ni equipamientos, ni lugares de trabajo. Son ciudades dormitorios que no tienen ''centralidad''.
Qué es la ''centralidad''? -Para empezar, significa un buen acceso, o sea, rutas, caminos, colectivos y trenes que conecten esas ciudades con los lugares donde está el trabajo, las compras, la atención de la salud, la educación. La centralidad significa también vida en comunidad: comercios, lugares de expansión, de recreación y de encuentro. Centralidad también significa ámbitos de producción: producción industrial y microempresas distribuidas en distintos lugares de la ciudad. Pero para que haya lugares de producción tiene que haber acceso a las grandes vías, y eso también implica una planificación y una inversión.
-Trabajando en Madre Tierra tendrás contacto con barrios y organizaciones que se plantean la centralidad… -En el oeste del Gran Buenos Aires vemos hoy este problema de ciudades dormitorio sin centralidades. Generalmente son aquellos lugares donde coinciden los límites de varios partidos: como Merlo con Matanza y Morón, o en otra zona que se llama Cruce Derqui: donde coincide José C. Paz con Moreno y Pilar. En un estudio reciente, realizado por la fundación Pro Vivienda Social se señala que, donde se tocan los límites de dos o tres partidos son más fuertes las deficiencias de infraestructura urbana, de equipamiento y de pobreza social.
-¿Qué se necesita para ir creando nuevas centralidades? -Necesitamos por lo menos dos cosas. Una: planificar políticas para mejorar los indicadores en esos doce puntos, esas doce fronteras. Y otra: que esas políticas se elaboren con mucha participación de las organizaciones barriales de esas zonas. Lograríamos entonces mejorar la situación de la ciudad. Cuando decimos ciudad no estamos hablando solamente del centro, sino también de las periferias donde se construyen nuevas centralidades.